viernes, 15 de agosto de 2008

Comentario a la Filosofía Mitocrática y Dualismo Metafísico Prehispánico de Gustavo Flores Quelopana.

Gustavo Flores Quelopana, con el título arriba señalado, ha puesto en el Internet el artículo arriba señalado; como el tema es importante para una gran parte de los americanos, sobre todo para indígenas como nosotros interesados en la construcción de una Filosofía Andina, en aras de que, del diálogo y la reflexión sobre nuestra realidad surjan lo correcto, pretendemos contribuir con nuestro comentario a la construcción de una Filosofía Andina para el Mundo Andino, a la fecha ya iniciada. Realizaremos la exposición siguiente los subtítulos propuestos por el autor.

1. EN TORNO A LA FILOSOFIA NATURAL DE LOS INKAS.

a. Informe del Inka Garcilaso de la Vega:

En los Comentarios Reales de los Incas, el mestizo qosqoruna[1] sostiene:

“LA ASTROLOGIA y la Filosofía natural que los Incas alcanzaron fue muy poca, porque, como no tuvieron letras, aunque entre ellos hubo hombres de buenos ingenios que llamaron amautas, que filosofaron cosas sutiles, como muchas que en su república platicaron, no pudiendo dejarlas escritas para que los sucesores las llevaran adelante, perecieron con los mismos inventores. Y así quedaron cortos en todas ciencias o no las tuvieron, sino algunos principios rastreados con la lumbre natural, y ésos dejaron señalados con señales toscas y groseras para que las gentes las viesen y notases, … La filosofía moral alcanzaron bien, y en práctica la dejaron escrita en sus leyes, vida y costumbres, …”[2]

De la filosofía natural alcanzaron poco o nada, porque no trataron Della. Que como para su vida simple y natural no tuviesen necesidad que les forzase a investigar y rastrear los secretos de naturaleza, pasábanse sin saberlos ni procurarlos. Y así no tuvieron ninguna prática Della, ni aun de las calidades de los elementos, para decir que la tierra es fría y seca y el fuego caliente y seco, sino era por la experiencia de que les calentaba y quemaba, más no por vía de ciencia de filosofía; solamente alcanzaron la virtud de algunas yerbas y plantas medicinales con que se curaban en sus enfermedades, … Pero esto lo alcanzaron más por experiencia (enseñados de su necesidad), que no por filosofía natural, porque fueron poco especulativos de lo que no tocaban con sus manos.”[3]

b. Opiniones de Gustavo Flores Quelopana:

El autor en su artículo puesto en el Internet[4] manifiesta:

“Sobre la sabiduría de los Incas se dedica en la primera parte de los Comentarios reales los ocho capítulos últimos del libro segundo; allí habla de las ciencias que los incas alcanzaron primero en la astrología, la medicina, la filosofía natural, luego la geometría, la geografía, la aritmética y la música, por último sobre la filosofía moral e instrumentos técnicos”. “No obstante a lo largo de toda la obra el Inca Garcilaso repite la fórmula sobre los ‘amautas que fueron filósofos’”

A partir de estos Comentarios Flores Quelopana, formula las siguientes “conclusiones preliminares”:

(i) Los amautas fueron filósofos por reflexionar sutil y profundamente sobre realidades sublimes.
(ii) Su gran inteligencia y raciocinio se explayó en el diálogo, no requirieron de la escritura como modo privilegiado del discurso filosófico, y
(iii) Estos hombres sabios, perspicaces e ingeniosos individualmente desfilaron desapercibidos porque su preocupación no era buscar el recalque de su personalidad.

De la cita de Garcilaso:

“…que entre los Incas ‘hubo hombres de buenos ingenios’, esto es, de mucha inteligencia y raciocinio… que los amautas “filosofaron cosa sutiles”.

Quelopana dice que ello:
“…equivale a afirmar que expresaron razonamientos agudos, perspicaces y finos sobre realidades naturales y sobrenaturales.”

A nosotros nos parece que no hay equivalencia entre lo que sostiene el Inka y Flores Quelopana. Veamos:


Inka Garcilaso
Flores Quelopana
1.
“LA ASTROLOGIA y la Filosofía natural que los Incas alcanzaron fue muy poca,…”

“Los amautas fueron filósofos por reflexionar sutil y profundamente sobre realidades sublimes.”
2.
“De la filosofía natural alcanzaron poco o nada, porque no trataron della. Que como para su vida simple y natural no tuviesen necesidad que les forzase a investigar y rastrear los secretos de naturaleza, pasábanse sin saberlos ni procurarlos.”
“…equivale a afirmar que expresaron razonamientos agudos, perspicaces y finos sobre realidades naturales y sobrenaturales.”


Pero, como dice el refrán chino, más vale un ejemplo que diez mil palabras, quisiéramos que Flores Quelopana nos demostrara con algún documento, la sutileza y profundidad de esas realidades sublimes, así como la agudeza, la perspicacia de sus razonamientos sobre las realidades naturales y sobrenaturales, que él supone filosofaron los hamawt’as.

2. EN TORNO A LA ASTROLOGIA DE LOS INKAS.

a. Opinión del Inca Garcilaso de la Vega.

El mestizo qosqoruna, entre las ciencias que alcanzaron los incas, cita la Astrología[5], y sostiene:

“La ASTROLOGIA y la filosofía natural que los Incas alcanzaron fue muy poca,…”[6]

“De la Astrología tuvieron alguna más pra(c) tica que de la filosofía natural, porque tuvieron más insitativos que les despertaron a la especulación della,…las miraron tan materialmente que no pasaron de la vista.”[7] “…como la Filosofía natural y la Astrología, supieron menos,…” [8]

El Diccionario de la Real Academia sostiene que la astrología es más sabiduría que ciencia, veamos:

“…a través de cuya interpretación y observación se pretende conocer y predecir el destino de los hombres y pronosticar los sucesos terrestres.”

Francisco Miró Quesada Cantuarias[9] sostiene que la primera vez que se predijo un eclipse en la antigua Grecia se hizo mediante la aplicación de cálculos matemáticos. Este descubrimiento, de Tales de Mileto, cambio el curso del saber, puesto que significó el tránsito del mito al logos y desde entonces se sabe que el conocimiento racional es universal y necesario. Este descubrimiento, en que lo cierto se demuestra objetivamente, entra en conflicto con la interpretación. En la primera, la cosa, el objeto, determina al sujeto; mientras que en la interpretación el sujeto determina al objeto.

3. En torno a la medicina

El Inka Garcilaso de la Vega, respecto a la medicina, sostiene:

“Alcanzaron la virtud de la leche y resina de un árbol que llaman mulli (molle)… Es cosa de grande admiración el efecto que hace en las heridas frescas, que parece obra sobrenatural”. [10]

Respecto de la chillca manifiesta:

“La yerba… calentada en una cazuela de barro, hace maravillosos efectos en las coyunturas donde ha entrado frío y en los caballos desortijados de pie o mano.”[11]

“Una raíz… servía para fortificar y encarnar los dientes y muelas. Calentábanla al rescoldo y, cuando estaba asada, muy bien caliente, la partían a la larga con los dientes y, así hirviendo, ponían la una mitad en la una encía y la otra mitad en la otra y allí la dejaban estar hasta que se enfriaba, y desde manera andaban por todas las encías, con gran pena del paciente, porque se le asaba la boca”.[12]

Garcilaso hace una conclusión respecto a la medicina y dice:

“Esta fue la medicina que comúnmente alcanzaron los indios Incas del Perú, que fue usar de yerbas simples y no de medicinas compuestas, y no pasaron adelante. Y pues en cosas de tanta importancia como la salud estudiaron y supieron tan poco, de creer es que en cosas que les iba menos,…” [13]

Consideramos que el mensaje del Inca Garcilaso es claro y preciso y no requiere de más comentarios.

4. Informe del Inca Garcilaso de la Vega respecto al método de filosofar.

En el siguiente cuadro hacemos un paralelo entre los Comentarios del Inka Garcilaso y los de Flores Quelopana para que sea más objetivo la demostración de la diferencia entre ambos autores:


Garcilaso
Flores Quelopana
1
“LA ASTROLOGIA y la Filosofía natural que los Incas alcanzaron fue muy poca, porque,… como no tuvieron letras, aunque entre ellos hubo hombres de buenos ingenios que llamaron amautas, que filosofaron cosas sutiles,…”
“Su gran inteligencia y raciocinio se explayó en el diálogo, no requirieron de la escritura como modo privilegiado del discurso filosófico…”.





2
“…como muchas que en su república platicaron, no pudiendo dejarlas escritas para que los sucesores las llevaran adelante, perecieron con los mismos inventores”.

“Esta forma de pensar discutiendo, conversando, preguntando y respondiendo entre personas unidas por el mismo interés de investigación, fue común no sólo entre ellos sino también para buena parte del pensamiento antiguo hasta Aristóteles.”



Garcilaso hace notar la falta de escritura, por ello sostiene que: “… la filosofía natural que los Incas alcanzaron fue muy poca, porque no tuvieron letras”. “aunque entre ellos hubo hombre de buenos ingenios…no pudiendo dejarlas escritas para que los sucesores las llevaran adelante, perecieron con los mismos inventores”. Contrariamente el articulista afirma, “…no requirieron de la escritura como modo privilegiado del discurso filosófico”.

Flores Quelopana reafirma su punto de vista y dice:

“Havelock es un autor que insiste en la tesis de que la filosofía surge cuando se pasa de la oralidad a la escritura y a ojos vista es toda una exageración.”

“A su pesar Sócrates diariamente desarrollaba oralmente sus ideas y conceptos sin necesidad de recurrir a la escritura, él es una caso palmario de que los conceptos filosóficos pueden encontrar libre cauce meramente dialogando sin hacer uso del escribir y que los pueblos orales de alta cultura fueron grandes dialogadores que pudieron pensar filosóficamente sin necesidad de fijarlo en escritura alguna”.

Sería interesante también aquí que el autor comentado nos diera un ejemplo del “libre cauce de los conceptos filosóficos en el diálogo en los pueblos orales de alta cultura”.

Flores Quelopana añade:

“…la práctica del diálogo implica una importancia normativa eminente, la cual radica en que exige el principio de tolerancia filosófica y religiosa, un reconocimiento de una igual legitimidad y de una buena voluntad de entender otras razones.”

“Más bien, lo que aquí hace destaca es que el ejercicio dialogado del pensamiento profundo no requiere de la escritura y justamente los Incas, como dice el mestizo “no tuvieron letras, pero tuvieron filósofos.”

A nuestra manera de ver esto no es posible en una sociedad teocrática, donde el gobernante se considera hijo de Dios y sus órdenes voluntad de Dios. Por otro lado, tampoco es concebible que en las sociedades teocráticas se haya dado la tolerancia religiosa como principio, bástenos citar como ejemplos a la religión Católica y su Santa Inquisición y al fundamentalismo musulmán. Nosotros consideramos que la democracia fue un requisito indispensable para que se gestara y naciera la filosofía en la Grecia Clásica. Sin embargo debemos advertir que, una vez nacida la filosofía nuestra su poder, no en época de democracia sino en épocas de dictadura. Es el momento en que se demuestra que uno es amigo de la verdad y no del dictador de turno. Es fácil apoyar al sistema vigente, lo difícil está en señalar los errores del sistema o plantear formas alternativas a su discurso u oponerse a ella.

Volviendo a nuestro tema, justamente porque Sócrates no dejó escrito alguno, hoy no es posible tener una apreciación objetiva de su persona y pensamiento. A Sócrates, apenas se le conoce por los testimonios de Platón y Aristóteles[14], o como sostiene José Ferrater Mora: “La figura de Sócrates es muy compleja; tanto ella como sus doctrinas han sido objeto de numerosos debates. Las fuentes directas por las cuales conocemos a ambas (la comedia ática, Platón y Jenofonte) no permiten formarse una imagen completamente clara del filósofo”.[15]

Ahora bien, creemos que el momento es oportuno hacer una diferencia entre el sabio y el filósofo y entre el científico. “Los incas no tuvieron letras, pero tuvieron filósofos” manifiesta Flores Quelopana, para nosotros es lo contrario, los inkas conocieron la escritura que es la qelqa[16] o el sistema alfanumérico del khipu. Bástenos la experiencia vivida en Jauja por el cronista Pedro Cieza de León.

Para nosotros, la sabiduría andina, es el conocimiento ligado al mundo amanual, si se quiere, al mundo del hombre espacio-temporal, de eso que se llama, saber de vida, que en quechua se expresa como yachay y se traduce al castellano como: saber, vivir; saber de vida. Mientras que la ciencia es una conocer preciso, exacto sistemático, objetivo y verificable, en quechua se puede expresar con el término reqsiy. La sabiduría es más amplia y profunda, mientras que la ciencia es precisa, exacta, como sostienen Aristóteles y Garcilaso de la Vega, para quienes la ciencia es un conocimiento “por su principios y causas”.[17] En cambio el saber filosófico, como sabemos, no es el saber de los sabios (σοφος) sino de los amantes de la sabiduría, que aplicado a los Andes no sería saber de los hamawt’as, sino de yachay-wayllukuqs: amantes de la sabiduría, desde luego, que no existieron en el mundo andino hispánico.

En este punto debemos responder a Flores Quelopana que la Escritura y la Democracia fueron importantes e indispensables para el nacimiento de la filosofía. Puesto que en filosofía se enseña y se discuten proposiciones, no expresiones emotivas, directivas, expresiones librescas y sin sentido.

5. La teología de la luz de Flores Quelopana

Para continuar nuestro diálogo veamos la siguiente afirmación del autor:

“…los amautas filósofos si supieron levantar el entendimiento a cosas invisibles, lo cual es coherente además en una sociedad teocéntrica y en un gobierno teocrático”.

En este punto es necesario precisar qué entiende el autor por cosas invisibles, ya que si bien para el conocer es importante el órgano de la vista, como el mismo Aristóteles sostiene en la primera página de su Filosofía Primera o Metafísica, para el andino además lo es también el tacto, el olfato y los demás sentidos, puesto que este, percibe la naturaleza, lo siente, oye. huele y hasta conversa con ella.

Continúa Flores Quelopana y sostiene:

“Todo esto nos lleva hacia un enriquecimiento de la idea misma de sabiduría, según la cual además del aspecto intelectual y práctico, el concepto de sabiduría inca implica un rico contenido religioso que absorbe y subordina a los otros. Pues, la divinidad solar incaica representa un acercamiento de la noción de sabiduría a la luz o conocimiento perfecto de lo divino.”

Nosotros consideramos que la sabiduría indígena es una sabiduría de vida, pero ello no indica que ésta se absorba y subordine a lo religioso. Al padre el Sol, Inti Tayta, se le rindió culto por su luz, pero también por su calor y por hacer posible la agricultura para el sustento de los hombres, pero de esto no se puede inferir que la sabiduría inka estaba relacionada a la luz y al conocimiento de lo perfecto. La sabiduría inka estaba relacionado a la vida real.

A continuación el filósofo mitocrático sostiene que:

“La teología incaica está transida por una metafísica pagana de la Luz del cristianismo católico. En esta teología inca no hay el drama metafísico de los gnosticos, ni hay revelación como en los hebreos, pero si hay aproximación a través de la razón natural con el principio plotiniano que concibe a la sabiduría como el conocimiento supremo que el sabio posee de lo Uno y de sus hipóstasis.”

Que la teología incaica esté transida por una metafísica pagana de la luz del cristianismo nos parece una apreciación equivoca. Para ser cristiana tendría que estar transida no por la metafísica de la luz sino por la metafísica del amor (άγαπη). Por otro lado, el concepto quechua wiraqocha o pachakamaq no está relacionado con la luz.

Para Flores Quelopana los filósofos inkas habrían partido de:

“… una sabiduría superior que permite reconocer el principio del universo, rendirle adoración y señalar el destino del alma individual más allá de la muerte.”

Nosotros podríamos sostener, a partir de nuestro análisis de la racionalidad andina sustentado en el yuyay que la racionalidad es inductiva, por lo que no podría sostenerse que los supuestos filósofos hayan partido del “principio del universo”, esto es del teqse. Además, nos parece que esto del “destino del alma individual más allá de la muerte”, es una concepción que se ha injertado al pensamiento andino como consecuencia de la influencia de la religión católica.

Para Flores Quelopana:

“La sabiduría de lo divino se convierte en razón del cosmos, en cuyo marco es tan inaceptable la separación entre lo teórico y lo práctico, como la separación del individuo respecto al universo. A este aspecto de totalidad en filósofo alemán Estermann lo denomina el principio de la complementariedad, como categoría dominante en la racionalidad andina.”

No comprendemos cómo la sabiduría de los divino puede convertirse en razón del cosmos. Querrá decir en objetivo o finalidad del universo? Tampoco le encontramos sentido a que, en ese marco es inaceptable la separación entre lo teórico y lo práctico. En runasimi, quechua, no es lo mismo yuyay (pensar, teoría) que ruway (hacer, realizar) por tanto son dos situaciones o dominios distintos, pero que los hombres los unen cuando transforman la naturaleza. Por otro lado, los indígenas americanos se consideraron parte de la naturaleza, pero no la naturaleza misma; por tanto, hay diferencia entre individuo y universo, como hay diferencia entre yo (noqa) y eso (chay) sin embargo en su concepción que hoy podríamos llamar sistémica el hombre necesita del eso, del mundo o pacha para ubicarse y realizarse.

Como se puede apreciar por las citas, un poco más y podría pensarse que los teólogos inkas igualaron o superaron a los teólogos medievales católicos.

Seguidamente el autor presenta otras conclusiones preliminares:

“vii. Por sabiduría entendieron los amautas preponderantemente el conocimiento de lo divino.
viii. Esta sabiduría absorbe y subordina a los otros saberes (incluso la arquitectura del Cusco imperial en forma de puma revela este precepto)
ix. Y permite reconocer el principio del mundo así como el destino del alma.”

Los mismos que analizaremos a continuación:

1. El Saber inka y el conocimiento de lo divino

Gustavo Flores Quelopana sostiene que por sabiduría entendieron los amautas preponderantemente el conocimiento divino. Si ello es correcto, las categorías: yachay, reqsiy o rikuy, que expresan algunas formas de saber o conocimiento andinos tendrían alguna relación con: lo divino, la teodicea o la teología; pero esto no ocurre en quechua.

Así mismo el articulista sostiene que la sabiduría inka absorbe y subordina a los saberes. Que se hayan construido templos o que el Cusco tenga la forma de un puma, no significa que la ciudad del Cusco era un gran templo, esto sería caer en una Falacia de Distribución.[18]


No sabemos de donde infiere Flores Quelopana que la sabiduría de los hamawt’as signifique el conocimiento de lo divino. No da referencias como para poder analizar y discutir tal afirmación.

Respecto al sentido de la filosofía prehispánica el autor sostiene:


“Tampoco es cierto que este vínculo de la filosofía con lo religioso haya producido el rebajamiento de la filosofía, ese es un prejuicio intelectualista de la ilustración atea y del positivismo cientificista decimonónico, al contrario la filosofía se empobreció cada vez que perdió su problemática religiosa.”

Como sostuvimos recurriendo a la posición de Miró Quesada, con el descubrimiento del saber racional, en la Grecia presocrática, se inicia como sostuvimos el divorcio entre la filosofía, por un lado, y por el otro entre el mito y la religión. Con ello no queremos sostener que el conocimiento religioso es inferior, de ninguna manera. El conocimiento religioso que se da por la fe o por la vivencia mística, es otra forma o nivel de conocimiento que no debe o confundirse con el saber racional.

Para nosotros ha sido un error serio querer entender a Dios mediante la filosofía, y hacer de la filosofía una esclava de la teología o de la religión. El catolicismo equivocadamente en el medioevo pensó que se debía creer para entender y entender para creer (intellige ut creas- crede ut intelliges). De tal manera que la creación de la universidad, con esta finalidad, fue un acierto cultural, pero un error religioso.

Por otro lado, volviendo a nuestro diálogo, pensar que lo religioso haya significado un rebajamiento de la filosofía, sea un prejuicio intelectualista de la ilustración ateo y del positivismo cientificista decimonónico, no es del todo cierto, Los primeros filósofos como Tales de Mileto, Anaximandro, Anaxágoras, Heráclito, etc., no son de la época positivista decimonónica, sino de unos XXV siglos anterior al siglo XIX y ya habían sentado las bases racionales como para distanciarse de lo religioso.

No negamos que se puede hacer filosofía de la religión o de dios, pero los fines a que nos conducen la religión y la filosofía son diferentes. La una satisface nuestro conocimiento racional y hasta es posible que nos lleve a la soberbia; mientras que la fe nos lleva a la humildad y, a reconocer que por encima de las fuerzas naturales del mundo a-manual, existen otras fuerzas sobre o por encima-de-lo natural.

De todo esto tampoco es lógico sostener, como piensa Flores Quelopana, que:

“El carácter de la filosofía de los amautas esta condicionado por una fuerza arquetípica espiritual propia, a saber, lo mesiánico que santifica al mundo, requerido por una necesidad de armonía con lo celeste.”

Sostener que el saber de los hamawt’as o amautas, como se dice en castellano peruano, es mesiánico y santificador es un disparate; con este tipo de apreciaciones no le hacemos ningún favor a la investigaciones del pensamiento andino prehispánico, ni a la filosofía andina que se va formando; ellos no reflejan nuestra visión ancestral. Sus argumentos nos hacen pensar que no se está reflexionando sobre nuestra pacha, (nuestro mundo). sino sobre uno diferente.

Sobre las afirmaciones que siguen:

“Finalmente al hablar sobre el sentido del filosofar prehispánico estamos haciéndolo sobre lo que lo distingue respecto del filosofar occidental: su sentido mitocrático –tradición religiosa como base principal de su reflexionar filosófico- frente al sentido logocrático de Occidente, atención al empirismo circundante y el desarrollo de la idea de ciencia como infinidad de tareas-.”

“El asombro filosófico puede tener un sentido racional-discursivo pero también otro intuitivo-poético-religioso. Ambas son legítimamente filosóficas, su contenido de asombro ante el misterio es el mismo, varía en su forma conceptual o intuitiva.”

“En fin, Garcilaso al final del siglo XVI se encontró en el Perú con un filosofar que estaba unido a la teología y religión, lo que percibió como una base común entre los filósofos europeos de entonces con los amautas filósofos del incario, no sin dejar se señalar sus diferencias. Las diferencias serán más culturales y espirituales que propiamente filosóficas entre los distintos orbes civilizacionales.”

Una vez más, insistimos en este punto demostrar con un documento escrito que la teología y la religión estaban unidas a la filosofía.

LA REALIDAD EMANATISTA DEL INCARIO.

1. Pachakamac “vivificador y no “creador”

En adelante cambiaremos nuestro procedimiento de exposición, en tal sentido presentaremos primero nuestra apreciación para luego contrastar con las concepciones de Gustavo Flores Quelopana y demostrar su error de apreciación. Pensamos que el autor se deja llevar por la imaginación y la fantasía, elucubra sin consignar documentos, como decíamos líneas arriba un poco más y lo único que les habría faltado a las inkas es haber recibido el bautismo por el agua, para ser católicos.

En primer lugar, a pie juntillas admite los comentarios de Garcilaso de la Vega respecto a Dios. El mestizo qosqoruna tiene más de un error de apreciación, cosa que puede ser distinguido por cualquier quechua hablante medio. La obra de Garcilaso no debe ser tomado de manera fundamentalista. Probablemente sus conocimientos del quechua tampoco hayan sobre pasado el de un ciudadano medio, entonces no se puede tomar sus definiciones como acabadas y absolutas.

En quechua:

Pachakamaq: es un término compuesto de: pacha y kamaq.
Pacha, significa: espacio, tiempo, mundo y naturaleza.
Kamaq: es participio activo del verbo quechua kamay que significa: crear. Por tanto, la palabra significa creador, el que crea. La conjunción de ambos términos tendría el significado de: creador del espacio del tiempo, del mundo y de la naturaleza.

Quelopana, como vamos a observar líneas abajo interpreta kamay como vivificar, o dar vida, esto es absolutamente erróneo. En todo caso, vivificar en quechua se podría traducir por: kawsachiy o kawsay qoy, o como aparece en la oración de Juan Santa Cruz Pachakuti Salqamaywa, el mismo que entre otras cosas dice:


Runasimi
Traducción al Castellano
1
¡Ah teqse wiraqocha!
¡Oh! Señor del Universo
2
Pachayachachi
Vivificador del mundo

Como Ud., podrá apreciar, la diferencia es total:


Creador
Vivificador
1
Pachakamaq
Pachayachachi

En el quechua ayacuchano yachay, significa saber, vivir. Si quisiéramos preguntar a un ayacuchano y a un qosqoruna, respectivamente debíamos preguntas con las siguientes palabras:


Al ayacuchano
Al qosqoruna
1
Maypi yachanki
Maypi tiyanki

El desconocimiento de esta distinción hace decir a Flores Quelopana todo lo que sigue de Garcilaso:

“Como clérigo cristiano sabía que el espíritu “vivificador” es, según San Pablo, el Hombre –Dios a fuerza posee de homo coelis. Conocía también, por sus largas conversaciones con el amigo jesuita el padre Prado y el agustino Agustín de Zárate, así como por el estudio de la filosofía y de las obras del neoplatonismo florentino, que solamente el Hombre-Dios posee en si la naturaleza divina entitativamente y en su plenitud sobreabundante, y que por naturaleza, por su origen celestial, es un hombre coelesis o también spiritus vivificans, Por ello, su mencionada discrepancia con Pedro Cieza sobre la traducción de la palabra Pachacamac no es solamente un asunto etimológico, sino eminente teológico-filosófico.

Por otro lado Pacha-kamaq no significa animar el mundo, ni siquiera en sentido figurativo porque animar en quechua, como ya lo señalamos es kawsachiy, o kawsay qoy, y en la variante ayacuchana: yachachiq o pachayachachiq.

Como sabemos, el término animar castellano proviene de la palabra ánima (del latín ánima) que significa ánima, alma. En quechua no se puede decir que Pachakamaq, (el creador del espacio, tiempo, mundo, naturaleza), sea un dador de vida, un animador, un vivificador en el sentido como interpreta Flores Quelopana.

Es más, en quechua alma significa nuna. Por tanto, en quechua dios animador sería: nunachaq apu, o nuna qoq apu y no Pachakamaq. Así mismo en una parte de la oración a Wiraqocha, de Santa Cruz Pachakuti, dice: runa ruraq, esto es, hacedor del hombre. Con estas advertencias, veamos la interpretación incorrecta de Flores Quelopana:

“No es pacharurac porque rura quiere decir “hace”, es Pachacamac porque camac significa “animar”. No es “hacer” el mundo, es “animar” el mundo, dar vida al universo,…”.

El Espíritu Santo es la Persona del amor, es decir, la Persona que corresponde a la fecundidad del amor divino, su naturaleza es vida. De este modo, lo que nos está diciendo es que los amautas vislumbraron el Espíritu Santo en Pachacamac como animador del mundo.

Por consiguiente, Garcilaso al introducir esta precisión no sólo hace justicia al término lexical, sino que se subraya la presencia del Espíritu Santo, calor verbi, entre los incas.

Por el momento bástenos con estas aclaraciones. Sobre la relación del Inti (Sol), “calor verbi” o Espíritu Santo, Flores Quelopana manifiesta:

Su reino justo y civilizador estuvo animado por el espíritu que guió por la senda de lo moralmente bueno, que lo dirige hacia Dios. Y siendo la “vida” la naturaleza del Espíritu Santo, ella corresponde a la fecundidad del amor divino entrevisto en Pachacamac.

El espíritu Santo como santificador de las criaturas en general es la comunicación de la naturaleza divina al mundo, pero esta comunicación no procede de Dios por el camino de la naturaleza –panteísmo-, sino por vía del amor –cristianismo- , cuya Persona es el Espíritu Santo.

“Esto, representa tanto como decir que Garcilaso sugiere, puesto que no lo podía afirmar taxativamente por no ser teólogo y el libro aparecía con la censura de la Inquisición, que a los incas les faltó concebir Dios-amor cuya comunicación no es vía naturaleza. Pero si concibieron que la vida y dicha natural de los seres o criaturas sean una expresión y un efluvio del amor divino, un soplo que emana del mismo, amor inefable e incomprensible, fundamento y raíz de todos los misterios, es la gratia increata que inunda a las criaturas de vida divina.”


“Para Garcilaso,… en Pachacamac no hay actos de Creación, no es “hacedor”, hay actos de emanación, es “vivificador”; en todo caso es primera causa ontológica de “animación pero no de “creación”.”


Respecto a la siguiente cita, el autor ubica a Garcilaso como sigue:

“En buena cuenta, él está contra los elementos desfiguradotes del quechua que introdujeron los españoles, quienes crearon nuevas palabras quechuas, y a otras les dieron una significación diferente para amoldarlas a su pensamiento y al pensamiento cristiano.”

“… lo que Garcilaso de la Vega hace es corregir estos groseros errores y alteraciones introducidas por la abrumador crónica española, e incluso india.

En torno a la cita que viene abajo, debemos admitir que son correctas las observaciones de Flores Quelopana, pero ello no se debe absolutamente a los cronistas sino al desconocimiento del idioma quechua por parte de los cajistas o linotipistas de la imprenta.

“Errores de traducción se ha observado modernamente en Santa Cruz Pachacuti, que pone la terminación de una palabra como comienzo de la siguiente en su exposición de la leyenda de los Hermanos Ayar, y similares alteraciones hay en Guaman Poma”.


Seguidamente veremos otro error de Flores Quelopana, que consiste en sostener que en quechua no existen pronombres. Los pronombres quechuas son como sigue:


Quechua
Castellano
1.
Noqa
yo
2.
Qan

3.
Pay
El, ella.
4.
Noqanchis
Nosotros (incluyente)
5.
Noqayku
Nosotros (excluyente)
6.
Qankuna
Vosotros
7.
Paykuna
Ellos, ellas.

Pero como hemos leído el autor afirma que: “El quechua es un idioma… sin pronombres…”

En el idioma andino ocurre como en cualquier idioma en que no todos los hablantes son cultos, por tanto, la hablar no utilizan sino un número reducido de términos en su comunicación diaria. Respecto a sus apreciaciones del quechua, la situación es aún peor, porque si bien el quechua floreció después de la conquista, al haberse convertido en el idioma general de la evangelización y al ser escrita a la manera occidental, el quechua devino a menos, después del levantamiento de Thupa Amaro, entonces el ímpetuo de la alfabetización a los nativos disminuyó considerablemente. Bástenos citar las palabras de José Carlos Maríategui, quien al referirse al nacimiento de la república peruana sostiene que la república se formó sin el indio y contra el indio.

Pero, vemos la cita de Flores Quelopana:

“en la actualidad muchas palabras están en desuso, el indio del presente ni siquiera habla bien el quechua, sin escritura fonética carece de control y precisión,…”

El autor no sabe de la existencia de Una Academia Mayor creada por Ley[19], la misma que norma el alfabeto quechua y reconoce ciertas particularidades para cada una de sus variantes. En la actualidad, no sólo en quechua sino también junto con otros idiomas minoritarios de nuestra selva, los dialectos superan los 80, de los cuales ya se escriben 65, cuentan con la Biblia completa traducida, en otros dialectos se está en proceso de traducción. Por su puesto, previamente se alfabetiza a los usuarios y se realizan investigaciones lingüísticas de los idiomas minoritarios, y su concepción del mundo.

Entre otros textos traducidos podemos manifestar que últimamente se ha Traducido al quechua el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha de Miguel Cervantes Saavedra. También se han traducido la Constitución Política del 79 (Editado por la Municipalidad del Cusco), La Constitución Política del 93. En los últimos 50 años se han escrito más diccionarios, gramáticas, e investigaciones del quechua. Existe una bibliografía mayor que en los siglos pasados. Sin embargo debemos manifestar que en la colonia se tradujeron sermonarios y catecismo de la doctrina cristiana al quechua. El primer documento impreso en Lima, por la recién llegada imprenta en la colonia fue de un catecismo en quechua.

Sin embargo veamos la cita:

“… en quechua de una región a otra varía en su alfabeto, así el cuzqueño tiene 23 letras mientras e chanca 20, todo lo cual impide formular un alfabeto quechua único. Es un idioma que da la impresión de estar en proceso de desintegración.”


Como afirmamos, Flores Quelopana omite dar algunas citas, de manera que no permite que el lector sepa a qué palabra va dirigida su protesta:

“…nuestro escritor cuzqueño advierte el error de traducción de cierto términos que cambian por completo el sentido de la concepción del mundo inca; errores que hasta el día de hoy ciertos estudiosos empiristas e historicistas lo repiten cándidamente y siguen extrayendo conclusiones erradas sobre el hombre, el Mundo y Dios sobre la base de los despistados y distorsionadotes crónicas españoles”

Lo que sigue no se puede afirmar con absoluta certeza ni siquiera de Israel “el pueblo escogido por Dios”:

“Para Garcilaso la civilización incaica fue dirigida por un pueblo cuyos hombres estaban vivificados y penetrados por el Espíritu de Dios, eran hombres espirituales cuya finalidad última era lograr para todos los hombres su disposición por la santidad –que no excluye sino exige el trabajo según la condición social-, como participación de las criaturas en la nobleza de la vida divina.

Esta santidad de los hombres sin ayuda de la revelación significa el reconocimiento de la intención y ánimos piadosos, que convergen haciendo del hombre una criatura verdaderamente buena. La vocación civilizadora del incario era, en buena cuenta, una obra de santidad en la justicia divina de una conversión de las almas a Dios.

Ahora bien, sobre Teqse Wiraqocha o Ticiviracocha Garcilaso sostiene:

“… que ni él ni los indios saben lo que significa. Fue un invento de los cristianos españoles, que como vieron que en el tempo de Pachacamac el demonio hablaba en su nombre, se dieron por inventar el término de Viracocha. “pero si a mí, que soy indio cristiano católico, me preguntasen ¿cómo se llama Dios en tu lengua? Diría: Pachacamac, porque en aquel general lenguaje del Perú no hay otro nombre para nombrar a Dios, sino éste, y todos los demás que los historiadores dicen son generalmente impropios” (op. Cit., lib. 2, cap II)

Efectivamente, Garcilaso manifiesta no saber nada de Teqse Wiraqocha; es más afirma, en otras palabras, que es un invento de los cronistas como Pedro Ciesa de León. Nosotros nos preguntamos si Garcilaso no habría sabido del Templo de Wiraqocha en Raqch’i, del departamento del Cusco, provincia de Canchas, refundada en colonia con el nombre de San Pedro de Raqch’i, donde existía y actualmente existe, una imponente ciudadela religiosa. Es probable que cuando se acabó de construir y estuvo en la plenitud su plenitud este templo de Wiraqocha, ni Cristóbal Colón, ni los padres del Inka Garcilaso de la Vega habían nacido todavía. Ante tremenda realidad, ¿cómo sostener que Wiraqocha es un invento de los conquistadores, cronistas o sacerdotes católicos?

Por otro lado, debemos manifestar que Pachakamaq es el nombre con que se conoce a un Dios creador, aunque no se diga cual es su verdadero nombre. Para nosotros Wiraqocha es el nombre verdadero de Pachakamaq.

Flores Quelopana sostiene que:

“Esos nombres compuestos son inapropiados para dárselos al dios de los incas, pues considera que estos cambios de significación del nombre o verbo en la composición son de suma importancia para que los indios admitan correctamente la enseñanza de la doctrina cristiana.”


2. DEL DUALISMO EMANATISTA Y LA NADA ABSOLUTA:


En lo que sigue, se argumenta que Pachakamaq es un dios vivificador y no creador, por tanto, lo que continúa no son sino elucubraciones arbitrarias del autor, por ejemplo sostener que Pachakamac es una sustancia espiritual que actúa sobre una sustancia material. En quechua prehispánico no existía la categoría materia, por tanto no era posible reflexionar en este modo. Hoy podría reflexionarse lo que Flores Quelopana supone, pero esto ya no sería filosofía ni teología inkayka, menos una ontología inkayka.

Veamos lo que el autor sostiene:

“Una concepción dualista se deriva del dios vivificador incaico, Pachacamac es la sustancia espiritual y actúa sobre una sustancia material que no nombra Garcilaso.”

“¿Por qué lo dejó sin mentar, le bastó acaso subrayar el carácter no creador del dios que anima el mundo, no se contaba con la palabra en quechua que designara alguna materia primordial, a aquella materia sin vida o sin ánima, los conceptos metafísicos se encontraban aun en pleno desarrollo por los incas-amautas, el término ya existía pero no llegó a conocerlo por su temprana ida el del Perú?

Es probable que ésta última sea la causa de su incompleta información metafísica-conceptual.

Respecto al dualismo, debemos manifestar que la existencia de Pachakamaq o Wiraqocha esta dado por el nivel conceptual alcanzado por los inkas, que desde luego es un avance en el pensamiento, puesto que la concepción dualista no es exclusiva de la cultura andina, sino de toda cultura en sus inicios, ay que no se necesita de mayor reflexión, sino vivir en el mundo, de experimentar los acontecimientos y observar el mundo. Así, todo grupo humano ha constatado lo que es el día, la noche; el sol, la luna; el calor, el frío; la vida, la muerte, el ser y el no ser. Lo que es alto y bajo, arriba y abajo; derecha e izquierda, etc. Sin embargo, para hacer una reflexión filosófica sobre los contrarios, o el ser y la nada se necesita hacer reflexión filosófica a la manera de los griegos o a la manera que la propone Francisco Miró Quesada Cantuarias, de manera racional, crítica, objetiva; divorciada del mito y de la religión.

La abstracción y la generalización hacen posible que los hombres alcancen el nivel de unidad. Así los inkas alcanzaron el nivel de unidad en Wiraqocha, y no tendría un contrario real que sea la nada. Otra prueba de una unidad alcanzada en el Estado inka es que el gobernante era un solo inka, justamente los defensores de esta teoría de los binarios opuestos son los que sembraron la idea de que el Estado inka tenía dos gobernantes al mismo tiempo, uno de la parte superior otra de la parte baja, etc., esto es un desconocimiento de la concepción andina del mundo.

A pesar de que Garcilaso sostiene que los inkas conocían al demonio como supay, debemos decir que ello no es exacto. El concepto de supay como diablo es invención española. Supay para Fran Domingo de Santo Tomás, quien confecciono el primer vocabulario quechua, es “ángel”, como genio en griego. De manera que para expresar diablo y ángel occidental dice: allin supay, para lo que llamamos simplemente ángel, y millay supay para lo que llamamos demonio. Para la concepción griega todas las personas llevan un genio internamente; unos tienen un genio y otros, mal genio, pero, ello no debe significar que llevan a Satanás dentro. Es una superación del dualismo, la concepción de que en la concepción andina no se conoce los conceptos de bueno y malo, sino, de bueno y no bueno. Esto es de: Allí y su negación, mana alli. En quechua lo contrario de allí es mana alli. En castellano lo contrario de bueno es malo.[20] Los inkas trascendieron el nivel de concepción dualista hasta concebir lo uno.

Como esta reflexión nunca se ha hecho en quechua, por el momento todavía nadie ha podido decir en quechua, la “dada absoluta”, “dualismo metafísico”, “negación de lo existente”. Pero leamos lo que Flores Quelopana elucubra:

En el dualismo que supone la idea de Pachacamac está en su base, como en todo dualismo metafísico, la presencia de la idea de la negación radical de la totalidad de lo existente, es decir está presente la idea de la Nada Absoluta.

Pero como Dios es la Nada que es algo. Esto es, que en el cristianismo está inherentemente presente las dos ideas de la Nada, como absoluta en la Creación y como algo en la Generación. Esta deducción, en vez de contradecir nuestra afirmación anterior, según la cual al dualismo le corresponde como idea básica la idea de la Nada como algo y al monoteísmo la idea de la Nada absoluta, la confirma puesto que la Nada absoluta del monoteísmo creacionista cristiano es con respecto a la Creación, y Nada como algo es con respecto ala Generación.

La idea del dios Pachacamac, cuyo ser es vida auto desplegada en el mundo-universo, supone un dualismo emanatista,[21] una sustancia espiritual ante una sustancia material, esta última es como el no-ser que es algo, aquello que carece de la vida, encarna la Nada como algo, y por consiguiente no asume, ya sea por desconocida o rechazada, la idea de la nada como absoluto.


3. La armonía de los contrarios y la filosofía mitocrática.[22]

Respecto a este punto, quienes medianamente conocen de la cultura inka, saben que los incas eran prácticos. Tuvieron como prioridad la solución de problemas reales, esto es del mundo de las cosas, la solución de los problemas vitales inmediatos; justamente por ello, alguien ha opinado, que los inkas pensaban con las manos. De acuerdo a la filosofía occidental, bien podríamos denominarlos pragmáticos. Por tanto, nuestra discrepancia es total con la cita de Flores Quelopana que podemos leer a continuación:


“El hombre prehispánico no es un hombre que se plantee sólo vivir con el uso de la pura inteligencia, instaurando –no es un hombre que se plantee sólo vivir con el uso de la pura inteligencia, instaurado –como en los griegos- una pura fe en la razón, sino que, por el contrario, no peder contacto con lo numinoso y desrealizador del pensamiento metafórico.”

Sin embargo los inkas no se agotaron solo en la explicación, como sostiene el autor, en el pensamiento mitocrático, sino que su racionalidad fue empirista, esto es su concepto de la racionalidad se enmarca dentro del pensamiento inductivo y no del deductivo, como el racionalismo idealista en occidente lo va ha hacer.

El racionalismo andino, que es empirista o pragmática, se sustenta en la categoría yuyay que significa: memoria entendimiento, voluntad, conciencia. Esta forma de racionalidad sustentada en la experiencia, no es el “imperio del plurisigno” como vamos a leer abajo:

Su horizonte mental no es el imperio logocrático del concepto, muy propio de la civilización occidental, sino el imperio mitocrática del plusigno. …


Cuanto más se estudie el mundo andino inka, más ciertos se está de que fueron grandes planificadores; precisamente para evitar los efectos del azar, de lo contingente, del enigma, los inkas construyeron los grandes almacenes, tanpus, que eran además centros de provisión descanso, de gobierno, de fiscalización. Para evitar los aluviones, la erosión, construyeron sus ciudades en las laderas de los Andes. Como sostuvimos en algún punto. Los inkas antes de habitar un determinado lugar, lo habilitaban como para que una determinada cantidad de habitantes poblaran el espacio habilitado. La organización social de división de las personas por edades, habilidades, en decenas, centenas y millares, es muestra de tal planificación.

En consecuencia, discrepamos con las apreciaciones de Flores Quelopana que sostiene:



“… aquí no se da un racionalismo que reduzca el conocimiento a la razón, antes bien, la vida prehispánica está rodeada de misterio, enigma, alteridad y contradicción.”

CONCLUSIONES:

Seguidamente haremos algunas conclusiones para concluir el comentario, desde luego, estos no agotan el tema, pues como el lector puede constatar si entra a la dirección electrónica que hemos citado se informa por su propios medios. Además podrá dar su propia interpretación. Por supuesto el tema de ninguna manera queda agotado, contrariamente recién se inicia la Filosofía Andina, con diálogos como el presente.

1. El artículo a nuestra manera de ver excede en optimismo, como sostener que existió una filosofía inka, a lo que interrogamos nosotros ¿cúal? Se debe demostrar con pruebas, citas o interpretaciones objetivas. Ya sostuvimos que si existiera en que medida haría nuestra realidad actual diferente.
2. De ninguna manera nos convence injertar en el pensamiento andino, ideas católicas de mesianismo, salvación o santidad.
3. El desconocimiento del quechua permite elucubrar apreciaciones ilógicas como la equivocada concepción de kamay como vivificador. Pensamos que todo el artículo parte de este error de apreciación.
4. Es un error hacer decir al Inca Garcilaso tesis que nunca a sostenido, y al mismo tiempo tocar como absoluta sus Comentarios, pues hay necesidad de contrastar con la realidad de su tiempo y con la concepción andina y su idioma que se mantiene viva.
5. No se puede tipificar el pensamiento andino de emanatista y mitocrática, esto es una falacia de falsa generalización.




[1] Qosqo-runa: gentilicio, hombre del Cusco, cusqueño.
[2] P.118
[3] P. 118
[4] Dirección electrónica:
[5] Este término según la definición de la RAE significa: astrología. (Del lat. astrología, y este del gr. ἀστρολογία). f. Estudio de la posición y del movimiento de los astros, a través de cuya interpretación y observación se pretende conocer y predecir el destino de los hombres y pronosticar los sucesos terrestres. Microsoft® Encarta® 2007. © 1993-2006 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
[6] P. 118.
[7] P. 119
[8] P. 126
[9] Ver Para iniciarse en la Filosofía. P.
[10] p. 125:
[11] p. 125:
[12] p. 125:
[13] Comentarios Reales p. 126. A diferencia de los qosqorunas los paracas tuvieron conocimientos adelantados de medicina, fisiología y anatomía.
[14] Rosental – Iudin. Diccionario Filosófico, Ediciones Universo. Lima Perú, p. 436.
[15] Ferrater Mora José. Diccionario de Filosofía. Alianza Editorial. Madrid 1984. T. IV, p. 3086.
[16] El mismo que no se ha podido descifrar hasta el momento de manera objetiva y absoluta.
[17] El Inca qosqoruna sostiene: “admirábanse de los efectos, pero no procuraban buscar las causas,…” Ob. Cit., p. 119.
[18] Esta falacia consiste en atribuir las características de un elemento componente a todos los otros elementos.
[19] Ley 25260 que crea la “Academia Mayor de la Lengua Quechua. Lima 19 de junio de 1990. En el Artículo 3º, b. se manda: “Pronunciarse sobre los problemas de carácter lingüístico que afecta al quechua. En tal sentido la Academia ha normado el uso de 30 grafías además de 6 grafías para algunas regiones que tienen ciertas especificidades.
[20] Mejía Huamán Mario. Introducción a la Filosofía Andina. URP, Lima 2007, p. 81-83.
[21] Emanantista. adj. Perteneciente o relativo al emanantismo. 2. Partidario de esa doctrina panteísta. U. t. c. s.Microsoft® Encarta® 2007. © 1993-2006 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
[22] Mitocracia no se ha encontrado en Diccionarios: DRAE Microsoft® Encarta® 2007. © 1993-2006 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.